El mejor maestro del mundo

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El mejor maestro del mundo. Desde pequeño me fascinó la labor de los maestros. Cuando este trabajo es realizado de manera honesta y con pasión, es fuente de incentivo e inspiración para todo alumno dispuesto a aprender.

Pasados tantos años desde mi infancia, aun hoy sigo recordando a mis maestros de la escuela y también a los que tuve más tarde en la enseñanza secundaria, todos ellos aportaron luz a mi vida.

Mis primeros maestros me habían enseñado matemáticas, literatura, ciencia, geografía, tecnología, historia y otras tantas ramas del conocimiento humano, que a su vez habían aprendido de sus maestros y estos de otros, en una cadena interminable.

Todo ese saber me resultó útil pero seguía teniendo preguntas que ellos no podían responder con todo su saber intelectual.

Más tarde conocí otros maestros, estos no impartían conocimientos únicamente en base a lo aprendido de otros, sino a partir de su propia experiencia vital y su enfoque era más filosófico y espiritual. Estos maestros abrieron en mí, nuevas vías de descubrimiento, pero en el fondo de mi alma, seguía teniendo las mismas preguntas que antaño, que ellos tampoco pudieron responderme.

Pero todos esos maestros me dijeron que no desesperara, que todos los sabios nos habían transmitido que el que busca encuentra, al que pide se le abre y que siguiera en la búsqueda con la certeza de que algún día así sería.

Y lo hice, seguí caminando en mi senda de vida con la esperanza de algún día encontrar un maestro más elevado, un maestro con más conocimiento, experiencia y sabiduría que todos los que había conocido hasta entonces.

Pero seguían pasando los años y no sólo no encontraba respuestas a mis interrogantes, sino que estos aumentaban y lo que creía saber sólo hacía que confundirme y envolverme en un mar de dudas y preocupaciones.

Dicen los sabios que empieza a amanecer justo en el instante que la noche es más oscura y así me sucedió a mí. Cansado de mi búsqueda, cuando flaqueaban mis fuerzas, encontré al mejor maestro del mundo.

Sí, lo encontré. Y lo más sorprendente es que siempre había estado a mi lado, pero yo nunca le había prestado atención.

El mejor maestro del mundo, no es un ser humano, ni siquiera tiene nombre, ni forma, aunque se me presentó de muchas maneras a lo largo de los años. Es mi maestro, y también puede ser el tuyo, si, aunque quizás te pase como a mí y lo ignores por muchos años.

Es un maestro que nunca miente y por ello nunca te dirá lo que quieres oir, sino lo que necesitas escuchar, es un maestro sabio por ello nunca te llevará por el camino fácil, sino por el de mayor enseñanza y elevación, es un maestro paciente y amoroso, por ello nunca se enoja o te culpa por tus errores, aunque el sea un maestro infalible pues nunca se equivoca.

Al mejor maestro del mundo, lo encontrarás cuando pongas tu atención en la bondad, en la alegría, en la compasión, en el perdón, en la paciencia, en la tolerancia, en la valentía, en la fe, en la caridad, en la persistencia, en la Verdad, en el Agradecimiento, en la Humildad, en el Amor.

Pero también estará a tu lado cuando te sientas frustrado, cuando te hayan mentido y traicionado, cuando creas que has fracasado, cuando te sientas perdido y en tu camino tropieces y caigas una y otra vez, cuando no encuentres salida a tus problemas, cuando te invada el miedo, cuando hayas perdido a tus seres amados, cuando te fallen las fuerzas para seguir caminando, cuando te sientas solo o deprimido creyendo que tu vida no tiene sentido, en esos instantes que te sientas atrapado en profunda soledad y oscuridad, el mejor maestro del mundo te mostrará la luz y te enseñará a levantarte con ánimos renovados, todo ello forma parte de la búsqueda, todo ello forma parte de su enseñanza, pero lo que realmente él te enseña es que a pesar de que ahora eres alumno, que todavía sigues estudiando y aprendiendo en el sendero de la evolución, también puedes convertirte en todo lo que El es, porque ¿sabes que es lo realmente maravilloso?

Que Él y tú sois uno.

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