El poder más grande del mundo

publicado en: coaching | 1

Para obtener una plena comprensión de cuanto deseo transmitirte, es preciso observar el ejemplo que te acabo de exponer. La ciencia ha investigado lo que ocurre en estos casos de fuerza extraordinaria, donde individuos comunes de pronto se convierten en superhéroes, en esos instantes el cuerpo produce una serie de reacciones en cadena que desembocan en el incremento de la fuerza muscular y de la resistencia. Posteriormente a esas personas se les ha sometido a experimentos para evaluar su fuerza y ni siquiera han sido capaces de levantar una tercera parte del peso que en condiciones extremas levantaron. Yo no voy a hablarte de las condiciones físicas y biológicas que desencadenan esa fuerza, sino del poder que las origina.

 

Si esos hombres y mujeres que fueron capaces de semejantes proezas, posteriormente no pueden repetirlas es porque no existe la motivación suficiente para hacerlo.

Pero qué es exactamente eso tan cacareado en el sector del desarrollo personal, qué significa realmente estar motivado?

La verdadera motivación, surge cuando existe un deseo poderoso, un deseo ardiente y sabemos los beneficios que nos aportará un logro. En ese instante tenemos un motivo para tomar acción. Cuanto más poderoso ese ese motivo, más poderosa resulta también nuestra motivación.

En el ejemplo que poníamos al inicio, resulta evidente, la motivación es salvar la vida de un ser humano y de ahí de ese maravilloso deseo, surge todo el potencial que llevamos dentro.

Cuando nuestro deseo por alcanzar algo es verdaderamente genuino, es realmente importante, nos conectamos a nuestra auténtica esencia y despertamos al gigante interior que absolutamente todos llevamos dentro. Posiblemente nunca te encuentres en una situación extrema como la de esas personas, pero a lo largo de tu vida seguro que habrás deseado con toda la fuerza de tu corazón lograr algo.

Siempre te insisto que nuestro deseo y creencia deben estar en equilibrio, deben estar balanceados, porque de no ser así, estamos construyendo barreras para lograrlos, pero incluso si tu creencia no fuera empoderadora y tu deseo fuera inconmensurable, podría cumplirse. Esto se produce porque el deseo es la fuerza motriz que cuando es muy poderoso arrasa con todo a su paso y de este modo es posible que se produzca un avance inmenso, un salto cuántico que en condiciones normales nunca se produciría.

Volviendo al ejemplo del inicio, la prueba evidente de ello, la tienes en que cuando las personas intentan levantar los mismo vehículos son totalmente incapaces de hacerlo.

El motivo es que como su intención no es la misma, su deseo ya no es tan poderoso, entonces toma prioridad su creencia, su parte lógica y racional y sabes que les dice esa vocecita en su mente: No vas a levantar este vehículo, eres sólo un hombre o una mujer de 70 kilos y no eres capaz de levantar un peso de 1,400 kilos.

En tu vida ordinaria ocurre exactamente lo mismo.

Si en vez de focalizarte en el objeto de tu deseo, de vivirlo, de sentirlo apasionadamente, te enfocas en los demás aspectos, muy posiblemente tu creencia esté por debajo de tu deseo y ya sabes quien será la ganadora.

Por eso es muy importante que ante cualquier reto o propósito que te plantees en tu vida, preguntarte, hasta que punto lo deseo, sé que beneficios aportará a mi vida, es algo me llena, que despierta mi pasión, me siento realmente motivado con su consecución.

Si te conectas con ese sentimiento tu vibración energética se dispara, te sientes como un cohete, lleno de fuerzo vital, pletórico de entusiasmo, son esos momentos en los que en lo más profundo de ti, sabes que nada ni nadie puede detenerte.

Pero he comprobado a lo largo de los años que la inmensa mayoría de seres humanos cuando desean algo, en realidad no lo desean tanto como creen y por lo tanto, difícilmente tienen esta vibración poderosa.

Oigo frecuentemente en mis conferencias y cursos que las personas dicen, voy a ver si consigo tal cosa, voy a intentar lograr esto, voy a tratar de lograr aquello. Esas palabras son la prueba evidente de que no están dotados de auténtica motivación.

Deja ya de moverte en la mediocridad y logra tus deseos con la misma fuerza y convicción de aquellas personas que han movido los vehículos para salvar la vida de otras personas. Cada día de tu vida, tíenes esa misma oportunidad, la vida que está en juego es la tuya, quizás nunca estés aprisionado debajo de un vehículo, pero posiblemente te aplastan tus miedos, tus dudas e inseguridades, tu apatía y demás cadenas con las que atas a una vida de estancamiento.

Cuando quieras lograr algo, simplemente hazlo, ves a por ello. No trates o intentes hacerlo, hazlo asi se caiga el mundo.

Sin fe, nada importante se consigue y este es uno de los motivos principales por el que tantas personas comienzan entusiasmadas sus proyectos, con alta motivación y energía y a los pocos días o semanas se han derrumbado.

 

Recuerda que absolutamente todos los seres humanos tenemos fe, la diferencia de unas personas a otras radica en el enfoque de esa fe.

¿Tu fe está depositada en que no podrás lograr tus deseos o en la seguridad de que sí lo harás?

¿Es una fe que te debilita o es una fe que te aporta fortaleza?

¿Realmente en tu interior estás haciendo las cosas o estás tratando de hacerlas?

La persona que trata o intenta, se comporta como aquel equipo de dportistas que salta a un terreno de juego sin la convicción de ganar, no importa el esfuerzo que dedique, porque en su interior ya salío derrotado de antemano.

Si tu no tienes un ferviente deseo y no confias en ti mismo? Quien esperas que lo haga?

No esperes milagros, porque el único milagro que existe eres tú.

Trabaja tu fe, trabaja tu confianza en tus propias capacidades, crece como ser humano, conéctate con tu esencia, deja de buscar fuera lo que ya posees en tu naturaleza.

Eres un rey, deja de comportarte como un mendigo, deja de conformarte con la migajas, siéntate a la mesa y disfruta del banquete.

Tú eres un ser especial, con un propósito especial y tienes todo el poder si tomas conciencia de ello, no te menosprecies, ni desperdicies el infinito poder del que dispones. Tanto si eres una persona religiosa como si no, creo que hay una frase en la biblia que te ayudará a comprender lo que te estoy diciendo, “El cielo, sufre violencia y los violentos la arrebatan”. Es una analogía que te muestra que si quieres algo, tómalo, piensa con decisión, habla con decisión y actúa con decisión.

Trabaja tu interior cada día para que tus deseos fluyan hacia ti tan fácilmente como el respirar, en la medida que crezcas en tu confianza personal y te empoderes ,sabrás que hasta ahora habías estado dormido y que despertar a tu propio poder para vivir una vida maravillosa,  es algo que depende única y exclusivamente de ti.

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Una respuesta

  1. Hola es muy cierto,solo los valientes lo arrebatamos

Dejar una opinión